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La Playa de Sotavento entre las 20 maravillas de España según National Geographic

También se encuentran el Parque Nacional de Timafaya, en Lanzarote, los Pilares de los Órganos y Garajonay, en La Gomera

 

  • Redacción NoticiasFuerteventura
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    En un Ranking de las 20 maravillas del estado español, National Geographic ha hecho un extenso artículo en el que te recomienda las 20 maravillas naturales que hay en España y a las que te puedes dirigir.

     

    En las mismas contamos con una referencia a Fuerteventura y otras tres de las islas Canarias. Los 20 lugares son los siguientes:

     

    SELVA DE IRATI (NAVARRA): LA SELVA MÁGICA

    Irati es una tupida masa verde entre brumas que casi no deja pasar la luz del sol, un prodigioso ecosistema que cubre 20.000 hectáreas de los valles y montes del norte de Navarra hasta llegar a Cize y Soule, ya en el sur de Francia. La arrebatadora belleza de esta foresta, compuesta de hayas y abetos en su mayor parte, muestra todas las gamas del verde, hasta que llega el espectáculo de la otoñada, en este caso, algo así como una primavera teñida de marrones increíbles. El alto índice de precipitaciones anuales da origen a una abundante vida animal y vegetal difícil de igualar en otros lugares.

     

    MONUMENTO NATURAL DE LOS MALLOS DE RIGLOS, AGÜERO Y PEÑA RUEBA (HUESCA): GEOMETRÍAS DE PIEDRA

    El Monumento Natural de los Mallos de Riglos, Agüero y Peña Rueba es un conjunto de enormes formaciones de conglomerados modeladas por la erosión hasta alcanzar formas casi anatómicas. Son paredes de verticalidad mítica que se formaron en el Terciario y que se han convertido en el paraíso de escaladores, pero también de todo aquel que quiera disfrutar de la belleza del entorno. Por ejemplo, es muy preciada la vista de Agüero: destaca la Iglesia de El Salvador cobre el casco urbano, tras el que se levantan las paredes anaranjadas de los mallos. Sin duda, un paisaje de proporciones épicas.

      

    PARQUE NACIONAL DE TIMANFAYA (LANZAROTE): A FUEGO LENTO

    Este parque canario es conocido por sus montañas de fuego, como el popular Manto de la Virgen, la Caldera del corazoncillo y la Montaña rajada. Su origen data de 1730, momento en el que comenzaron las violentas erupciones que se prolongaron en 1736 y, posteriormente, en 1824, que cubrieron de lava el sur de la isla modelando la morfología del paisaje. Timanfaya es una de las mejores muestras de terreno volcánico sin vegetación y regala rincones de gran belleza como el popular Charco de los Clicos, un lago de color verde radiactivo causado por el azufre y las algas y algunas de las mejores playas de las Canarias.

     

    LAS MÉDULAS: UNA DE ROMANOS

    Declarado Patrimonio de la Humanidad en 1997, estas colinas rojizas que se entremezclan con la vegetación son una de las maravillas naturales de El Bierzo, en León. Durante el Imperio romano, las Médulas fueron una importante mina de oro, por lo que en el terreno se facilitaron accesos para su extracción y se montó una compleja obra de ingeniería para la canalización del agua. Esta acción, que se desarrolló durante más de cien años, tuvo un importante impacto sobre el entorno, que hizo que la tierra y el agua modelasen el paisaje. La visita cuenta con un aula arqueológica donde se explica la historia del lugar, también hay varias rutas que recorre la zona y se puede acceder al mirador de la Orellán, desde donde se obtienen las mejores vistas del lugar.

     

     

    PLAYA DE LAS CATEDRALES (GALICIA): EL ARQUITECTO ES LA NATURALEZA

    La erosión del viento y el mar ha esculpido en Lugo una de las formaciones más afamadas de la costa gallega: arcos y bóvedas de hasta 32 metros de altura semejantes al de una catedral. Está considerada como una de las 21 playas más bonitas de España, pues cuando baja la marea es posible pasear entre sus galerías naturales. Un lugar único situado entre Ribadeo y Foz que nada tiene que envidiarle a la playa de los 12 apóstoles de Australia.

     

    PARAJE NATURAL TORCAL DE ANTEQUERA (MÁLAGA): UN LABERINTO CÁRSTICO

    Llamado así por los torcales, las formaciones circulares originadas por la erosión del viento, el agua o la nieve, este parque de Antequera guarda algunas de las muestras más representativas del paisaje kárstico de Europa. A través de dos rutas los viajeros pueden adentrarse en un paraje de esculturas naturales como el Tornillo, declarado Monumento Nacional, el Cáliz o el Sombrerillo. Entre sus maravillas naturales también se encuentran sus cuevas y simas, como la del Toro y la Marinaleda I, cuyo principal atractivo son las huellas halladas que datan de la Prehistoria.

       

    PILARES DE LOS ÓRGANOS (LA GOMERA): UN GIGANTE MELÓMANO

    Llamado así por los cilindros de los órganos de las catedrales, estas formaciones rocosas fueron creadas por la erosión del mar sobre los materiales volcánicos. Declarado parque natural, esta joya se alza a 700 metros sobre un acantilado en la costa norte de La Gomera. Debido a su inaccesibilidad, para poder disfrutar de sus vistas será necesario hacerlo en una embarcación desde el mar o en avión, sobrevolándolo.

      

    POZO DE LOS HUMOS (SALAMANCA): LA CASCADA PERFECTA

    Con una caída de 50 metros, esta cascada situada en el Pozo de los Humos, es una de las maravillas naturales de Salamanca. El agua pertenece al río Uces, un afluente del Duero que se bifurca justo en este punto. El lugar fue descrito por Miguel de Unamuno como “la Caída de esas aguas es una de las más hermosas que pueden verse en aquellos adustos tajos “, de ahí a que el sendero que recorre la zona llegando hasta el agua haya adoptado su nombre. El Pozo de los Humos cuenta con una gran riqueza vegetal, lo que permite dar cobijo a algunos animales como el lobo, la cabra montesa o el lince ibérico, entre otros. También es un buen lugar para avistar aves migratorias.

       

    DOÑANA (HUELVA): UNA BIODIVERSIDAD ÚNICA

    El parque cumple medio siglo de esplendor natural. El visitante se enfrenta a una extensa riqueza de ecosistemas que diríase un continente en sí mismas: una geografía de humedales que son paso y lugar de cría de miles de aves, playas salvajes, dunas entre pinares, densos bosques de ribera, flamencos, un río, aldeas pintorescas. Parece difícil de abordar, pero nadie dijo que no se pueda visitar tantas veces como se desee, ya sea viniendo desde Sevilla, Cádiz o Huelva.

     

    VALLE DEL JERTE (EXTREMADURA): SÍMBOLO DE PRIMAVERA

    Llamado así por el río del Jerte, este valle situado al norte de Extremadura es conocido por los campos cubiertos de cerezos en flor con la llegada de la primavera. Los mejores meses para visitarlo son marzo y principios de abril, cuando la floración está en su máximo esplendor, el Jerte se ve arropado por un gran manto blanco y da comienzo la Fiesta del Cerezo en flor. Otros atractivos del lugar es la Garganta de los infiernos, una reserva natural con zonas de baño; o el monasterio de Yuste, Patrimonio Nacional.

      

    BÁRDENAS REALES (NAVARRA): COMO EN MARTE

    Como si se tratase de Monument Valley, Navarra guarda entre su naturaleza uno de los parques naturales más peculiares de la península ibérica. Sus formaciones rocosas, compuestas de arcilla, yeso y arenisca y modeladas por la erosión del viento, son el principal atractivo de este conjunto declarado Reserva de la Biosfera. Entre las más conocidas están la Pisquerra, un conjunto de mesetas de diferentes tamaños localizadas en la Bardena blanca; y Castildetierra, una enorme cabeza donde se han grabado numerosos anuncios y series de televisión. En el pasado, el área colindante con Aragón contaba con fortalezas defensivas que, posteriormente, se convirtieron en refugio para los bandidos. Hoy, todavía se puede ver algún resto.

     

    BUFONES DE PRÍA (ASTURIAS): DONDE EL MAR RESPIRA

    En Llames de Pría, al mar se le oye resoplar, colarse por las grietas de las rocas y caer como orvallo sobre la superficie. Este fenómeno natural, conocido como bufones, ocurre debido al oleaje del mar, que en ocasiones cuenta con tanta fuerza que logra subir por las chimeneas y grietas ocasionadas en las rocas por la erosión del mar y de la lluvia. Las olas que golpean los acantilados expulsan el aire comprimido de estos recovecos, haciendo que en los días de mar brava éstas salgan por ellos como chorros de agua. Un curioso espectáculo que concentra a un gran número de visitantes.

       

    DUNA DE BOLONIA (CÁDIZ): GRANO A GRANO

    Con 30 metros de alto y 200 metros de ancho, este vasto conjunto de arena se encuentra dentro del Parque Natural del Estrecho, una de las zonas menos urbanizadas de la costa de Cádiz. Alimentada por el viento de levante, la arena se cuela en el pinar de sus inmediaciones. Es el principal atractivo de la playa de Bolonia, donde en su entrada también se encuentra el conjunto arqueológico de Baelo Claudia, un antiguo enclave romano declarado Monumento Histórico Nacional.

     

    CUEVAS DEL DRACH (MALLORCA): Y JULIO VERNE NUNCA ESTUVO AQUÍ

    Compuestas por cuatro cuevas unidas entre sí: Negra, Blanca, Luis Salvador y la cueva de los franceses, esta maravilla natural de Manacor, en Mallorca, es uno de las visitas más turísticas de la isla. Fueron creadas en el Mioceno, debido a la entrada del mar que fue creando túneles y galerías subterráneas que ya eran conocidas durante la Edad Media. En el siglo XIX se acondicionó para que pudieran ser visitadas, por lo que se añadió un nuevo acceso, escaleras, un trazado de 1.200 metros y se realizó la instalación eléctrica de la cueva. Hoy, además, la visita permite recorrer el lago Martel, llamado así por su descubridor.

       

    PARQUE NATURAL DE LAS LAGUNAS DE RUIDERA, ALBACETE: UN OASIS EN CASCADA

    Este espectáculo natural se encuentra situado en el campo de Montiel, entre las provincias de Albacete y Ciudad Real. Junto con el Parque Nacional de Plitvice, en Croacia, está considerado como una de las mejores representaciones de lagos creados por la acumulación de carbonato cálcico. Esto permite la formación de presas naturales con imponentes cascadas que caen de una laguna a otra. Entre su rica fauna destacan las aves acuáticas como el carricero tordal, la gallineta o el aguilucho lagunero.

      

    PLAYA DE SOTAVENTO (FUERTEVENTURA): PARA PERDERSE CON GUSTO

    Es una de las más conocidas de Fuerteventura: 9 kilómetros de arena cuya anchura varía dependiendo de las mareas. En total comprende cinco playas maravillosas: Los Canarios, Malnombre, Mirador, Risco del paso y La barca. Cuando hay bajamar, el lugar se convierte en un enorme banco de arena que deja atrás pequeños charcos. Cuando sube la marea, en ella se genera en la orilla una enorme laguna ideal para practicar algunos deportes como el kitesurf o windsurf.

     

    DESIERTO DE TABERNAS, ALMERÍA: SÓLO ANTE EL PELIGRO

    Al norte de la ciudad de Almería se encuentra esta árida llanura compuesta de cárcavas, ramblas, torrenteras y taludes propias de los paisajes badlands. Se trata del desierto de Tabernas, conocido por haber servido de escenario a numerosas películas de spaghetti western durante la década de los 60 y 70. También por ser uno de los mejores lugares de la zona para el avistamiento de aves, ya que está protegida para que estos animales puedan refugiarse en él. Entre ellos se pueden ver el vencejo real, el solitario o la granjilla, además de algunos mamíferos como el zorro, el lirón o el conejo.

      

    PARQUE NATURAL DE LA ZONA VOLCÁNICA DE LA GARROTXA, GIRONA: VOLCANES MÁGICOS

    Compuesto por más de cuarenta conos volcánicos y una veintena de coladas de lava, este parque cuenta con un gran valor natural. Está situado en la comarca de la Garrotxa, en Girona, y ofrece 28 itinerarios pedestres con diferente longitud y dificultad que permiten recorrer las inmediaciones de los volcanes y disfrutar de su variada vegetación. Dentro del parque también se puede visitar la ermita dentro del volcán de Santa Margarita y el espacio museístico del volcán de Coscat.

      

    GRUTAS DE SAN JOSÉ (CASTELLÓN): UN MUNDO SECRETO

    Ubicadas en el Parque Natural de la Sierra de Espadán, en Castellón, las grutas de San José están formadas a lo largo del río subterráneo navegable más largo de Europa, más de 2.750 metros. En su interior se pueden observar dolomías, margas y calizas dolomíticas de hace más de 200 millones de años. Algunas de las galerías que se pueden visitar en los 800 metros de recorrido son la Sala de los murciélagos, la Boca del forn, el lago de Diana, del Diablo y el Azul, la Moreneta y la galería de los sifones. Entre las curiosas formaciones, además, se puede contemplar el portal de Belém o la Medusa.

     

    GARAJONAY (LA GOMERA): LA BELLEZA PRIMITIVA

    Enclavado en una elevada meseta, aparece la mejor representación de laurisilva de todo Europa, lleva aquí desde la Era Terciaria. Declarado Patrimonio Mundial desde 1986, el Parque Nacional de Garajonay se extiende por 4.000 hectáreas sobrecogedoras de laureles, musgos, brezos, fayas, helechos, adelfas, y así hasta 40 especies endémicas, alimentadas por la “lluvia horizontal” que absorbe la masa forestal. El nombre del parque viene de la leyenda sobre los príncipes aborígenes Gara y Jonay que se inmolaron por amor desde el Alto de Garajonay.

     

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