Detenido un guardia de seguridad por robar en instalaciones que debía proteger en Fuerteventura

La cuantía de los robos asciende a 67.795 euros y las realizaba en instalaciones de Red Eléctrica
El Equipo ROCA de la Comandancia de la Guardia Civil de Las Palmas ha cerrado una investigación tras la detención de un hombre como presunto autor de varios delitos contra el patrimonio cometidos en subestaciones de la empresa Red Eléctrica de España (REE), de Gran Canaria y Fuerteventura, así como de un delito de falsedad documental, siendo el valor de los efectos robados y de los daños de 67.795 euros.
La detención se ha producido después de que la empresa presentara una denuncia hace unos meses informado de la existencia de accesos no autorizados a diversas subestaciones desde el mes de agosto de 2025, según ha informado la Guardia Civil en nota de prensa.
Los robos afectaban a instalaciones ubicadas en las islas de Gran Canaria y Fuerteventura, lo que evidenciaba la existencia de una actividad delictiva reiterada y planificada.
Por ello, una vez denunciado los hechos, agentes del Equipo ROCA iniciaron una investigación que incluyó controles sistemáticos en centros de recuperación de metales de la provincia, así como el análisis de grabaciones de cámaras de seguridad, consiguiendo identificar y detener al presunto autor.
Comprobaron que se trataba de un empleado de una empresa de seguridad subcontratada que, aprovechando su acceso a las instalaciones, desconectaba temporalmente los sistemas de videovigilancia para sustraer material metálico que posteriormente vendía en chatarrerías locales, obteniendo un beneficio económico.
Los agentes lograron recuperar, durante la investigación, parte del material sustraído, pero el resto no ha podido ser localizado debido al tiempo que había transcurrido, ya que esto hizo que siguiera el proceso ordinario de tratamiento y reciclaje en la gestión del residuo.
El valor total de los efectos sustraídos, junto con los daños ocasionados, asciende a 67.795 euros. También se ha constatado que el detenido habría utilizado autorizaciones falsificadas, avaladas con el sello de la empresa de seguridad para la que trabajaba, con el fin de ocultar la verdadera procedencia del material sustraído y facilitar su venta a gestores de residuos metálicos.
Los delitos cometidos han afectado a infraestructuras críticas de suministro eléctrico, consideradas "esenciales" para la prestación de servicios de interés general.