El Parlamento aprueba la obligatoriedad de camas elevables y carritos motorizados en hoteles

Mario Cabrera: “Una reivindicación que defendimos desde la oposición en la anterior legislatura y que ahora que apoyamos al Gobierno hemos conseguido que salga adelante”
El Pleno del Parlamento da luz verde a la modificación de la ley 7/1995, de 6 de abril, de Ordenación del Turismo de Canarias. Con ello, se da respuesta a una reivindicación histórica de las camareras de piso y las kellys, haciendo obligatoria la incorporación de camas elevables y carritos motorizados en los establecimientos hoteleros, así como la eliminación de edredones nórdicos, entre otros avances.
El diputado del Grupo Nacionalista Canario (CCa), Mario Cabrera González, intervino durante el debate final de la iniciativa y destacó “el éxito colectivo” que ha supuesto la validación de esta norma. Mario Cabrera inició su discurso agradeciendo a las camareras de piso y las kellys asistentes en el plenario “haber compartido sus luchas y reivindicaciones, que hoy por fin obtienen respuesta del arco parlamentario”.
Asimismo, Cabrera hizo referencia “no solo a las que hoy se encuentran en este plenario, sino también a aquellas que nos hicieron partícipes de sus demandas y que nos han acompañado durante estos años en plenos y reuniones”.
Agradeció, asimismo, a quienes desde el grupo nacionalista canario trabajaron junto a las camareras de piso, como Nereida Calero, Jana González o Cristina Valido. “Una reivindicación que defendimos desde la oposición en la anterior legislatura y que ahora que apoyamos al Gobierno hemos conseguido que salga adelante”, manifestó Cabrera.
Por otro lado, el diputado nacionalista hizo hincapié en el consenso alcanzado para la aprobación de una ley orientada a mejorar las condiciones laborales de un sector clave para la economía canaria y a dar respuesta a sus principales demandas.
Entre las medidas, destacó la incorporación de estudios para realizar evaluaciones ergonómicas y psicosociales que permitan determinar cargas de trabajo adecuadas; el respeto al convenio de hostelería, especialmente en lo relativo a los días de descanso y las tablas salariales; el reconocimiento de enfermedades profesionales propias —como la bursitis o la epicondilitis, más allá del síndrome del túnel carpiano—; y el refuerzo de las inspecciones laborales.
En este sentido, Mario Cabrera incidió en la necesidad de continuar avanzando en esta línea para seguir dando respuesta a las demandas del sector, como el acceso a la jubilación anticipada de las camareras de piso a los 55 años, debido al alto impacto físico de esta actividad.
Además, subrayó la importancia de aprovechar el buen momento del turismo, con máximos niveles de ocupación en los establecimientos hoteleros, para profundizar en la calidad del destino y en un reparto más equitativo de los beneficios. “Esa calidad comienza por la mejora de las condiciones laborales de quienes sostienen el sector turístico en Canarias”, afirmó, insistiendo en la necesidad de impulsar leyes adaptadas a la realidad de cada isla “si queremos construir una Canarias de islas iguales”.
Para concluir, Cabrera apuntó que la unidad alcanzada para sacar adelante esta modificación debe ser “solo el principio de un cambio que debe ir a más”, apostando por seguir avanzando en mejoras salariales que no se estanquen, en la exigencia al empresariado de una distribución más justa de la riqueza —ya sea a través de salarios, impuestos o acceso a la vivienda—, así como en la protección y mejora de los derechos laborales y en la garantía de medios materiales adecuados para el desempeño diario del trabajo.