Los retos de la infancia: Obesidad, salud mental, tecnología y pobreza

“Hay que cuidar a los niños y criarlos en el crecimiento personal y nunca en el económico, en lo material”
El catedrático de pediatría de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria y jefe del Servicio de Pediatría del Hospital Universitario Materno Infantil de Canarias, Luis Peña Quintana, ha señalado este jueves que los retos que afronta la infancia canaria se centran en cuatro eslabones, tales como son la pobreza, la obesidad, la salud mental y la tecnología.
Peña, que ha impartido la lección inaugural de la apertura del curso académico 2026/27 de la ULPGC bajo el título 'Por una infancia feliz, retos y oportunidades', ha subrayado que para llegar a ser un adulto "con felicidad" se necesitan dos cosas: "socialización e independencia del niño", ya que ha defendido que un menor "necesita ser lo más independiente posible para que pueda controlar sus emociones, que pueda resolver sus problemas el día de mañana y que se socialice".
Es este sentido, ha considerado que los retos que actualmente tienen los niños canarios son cuatro, refiriéndose así a la pobreza, la obesidad, la salud mental y la tecnología.
Peña se ha referido a los "muchos" estudios realizados en Harvard en los que se concluido que "realmente la socialización no es el dinero, no es la fama, no es el poder, simplemente es la socialización humana". Es decir, que hay que cuidar a los niños y criarlos "en el crecimiento personal y nunca" en el económico, en lo material.
Cuestionado sobre el acceso a las tecnologías, el catedrático admite que es "algo muy importante" y que está "para quedarse", si bien "no" se debe depender de las mismas.
En este sentido, ha puntualizado que un niño menor de 6 años "tiene que tener cero horas" en contacto con las pantallas; mientras que de 6 a 12 años "solamente una hora al día y que sean programas" y a partir de los 13 años "solamente dos horas" diarias porque, ha incidido, en que está creando "muchos problemas" y "no solo" psíquicos, de depresión, riesgo de suicidio, ansiedad, entre otros, sino en cuanto al tiempo que pierde el niño en socializarse, "tiempo de jugar, tiempo de dormir, tiempo de salir con sus padres, tiempo que necesita para que el día de mañana sea un ser social e independiente".
Sobre la incorporación de las pantallas en los centros educativos a una edad cada vez más temprana, ha incidido en que si bien las pantallas "están para quedarse", hay que "estudiarlo muy bien y cómo hacerlo" en relación al uso que se debería hacer de las mismas según los tramos de edad citados y que, matizó, son las recomendaciones de la Asociación Española de Pediatría 2025.