Dificultades para la venta como viviendas de la explotación de Origo Mare

La inmobiliaria Aliseda detiene la venta de viviendas en la urbanización del norte de la isla
Cuando Aliseda decidió no prolongar el contrato que había firmado Nombredo S.L. con Pier & Vacances en el complejo de Origo Mare, al norte de Fuerteventura, todo apuntaba a un negocio muy lucrativo para la inmobiliaria que se había hecho con la parte turística que quedaba en el complejo.
La explotación turística contaba con 323 viviendas y las zonas comunes, que venían siendo operadas desde 2014 como establecimiento turístico bajo la marca de la citada compañía francesa.
ALISEDA, inmobiliaria del fondo de inversiones Blackstone y del Banco de Santander, sacaba en marzo al mercado dichas viviendas, de una, dos y tres habitaciones con precios "atractivos" que se saludaban como interesante alternativa para el tensionado mercado habitacional del norte de la isla.
Se trata, como decimos de un total de 323 casas, "distribuidas en varios Oasis", explica la promoción de Nombredo S.L. en 2014, "con una capacidad para alojar desde parejas hasta familias o grupos de amigos"
De ellas, 35 son estudios, de la categoría Select; 132 son casas de 1 dormitorio - 98 Select y 34 VIP-; 112 son casas de 2 dormitorios - 92 Select y 20 VIP-; y 44 son casas de 3 dormitorios - 38 Select y 6 VIP. También incluyen estudios adaptados para personas con movilidad reducida. "Todos los alojamientos, de alta gama, destacan por su especial diseño de inspiración étnica. Perfectamente integradas con el entorno, las casas, totalmente equipadas, se encuentran en planta baja y disponen de jardín y terraza", planteaba Nombredo S.L.
Esta inmensa operación inmobiliaria generaría beneficios multimillonarios en una urbanización que siempre tuvo la espada de Damocles de la justica, tras una cuestionable gestión urbanística y ambiental de las instituciones municipales, insulares y regionales.
Por otro lado no es menos cierto que "la operación saca camas del mercado turístico a la vez que puede generar una amplia zona de viviendas en un momento que hay mucha demanda, sobre todo en el norte", explican fuentes institucionales. En este sentido se está buscando una solución que sea de interés para las partes, ya que si que hay interés en que se llegue a buen puerto.
Problemas con el registro de la propiedad
Las operaciones de venta no se están produciendo en estos momentos. "Aliseda no está vendiendo" y según fuentes consultadas el problema está en que "las casas que se vendieron en marzo de la explotación turística están teniendo problemas para registrarse como viviendas".
En este sentido dichas fuentes estiman que la vuelta de turístico a residencial implica atenerse a la legislación pertinente, con los correspondientes cambios, incluso a nivel estructural, cuestión que tendrían que certificar las unidades de explotación turística que se pretenden convertir en residencial.
Se interpreta que las unidades del complejo, para volver a ser consideradas viviendas tienen que atenerse a la legislación básica, que no es otra que el Decreto 117/2006, de 1 de agosto que regula las condiciones de habitabilidad de las viviendas y el procedimiento para la obtención de la cédula de habitabilidad. Siendo esta la normativa técnica básica que fija las exigencias mínimas para que un inmueble sea considerado legalmente una vivienda en el archipiélago.
Para que el procedimiento pueda llevarse a cabo hay que atenerse a requisitos como el de Superficie mínima (25 metros cuadrados) , los espacios obligatorios (cocina, baño, zona de estancia/dormitorio) y alturas libres mínimas de techos. Condiciones ambientales que regulan la iluminación natural, el volumen de ventilación y las dimensiones de los patios de luces o fachadas y la cédula de habitabilidad que define el documento técnico obligatorio para contratar servicios de agua, luz y gas, o para escriturar compraventas y alquileres.
Aunque las unidades de explotación son anteriores al decreto, el paso a explotación turística de esta parte del complejo, obliga, según fuentes consultadas, a pasar por el proceso de volver a obtener cédula de habitabilidad pertinente.
Se deteriora por momentos el entorno
En estos momentos el negocio de Aliseda se encuentra en el aire. Hay quien apuesta a que se hallará una fórmula jurídica que permita el proceso, pero no estará exenta de dificultades. Hay que recordar que con los precios de venta de la inmobiliaria se podría estar hablando de un montante final por encima de los 50 millones de euros, sin contar con las zonas comunes. Mientras las viviendas vendidas en Marzo no han podido registrarse, pero si que se están haciendo "obras ilegales" en las mismas, según apuntan los vecinos que compraron hace más de un lustro.
"Están fabricando en terrazas, o incluso a los lados de los bungalows, lo que genera una situación de deterioro de la zona", explican vecinos consultados. "Hace unos días se precintaba una obra en una casa por parte de la policía municipal y ya se ha arrancado el precinto y siguen", afirman.
