Un think-tank estadounidense invita a Marruecos a lanzar una «Marcha Verde» para recuperar Ceuta y Melilla

En una columna publicada por el American Enterprise Institute, el analista Michael Rubin sugiere tal posibilidad e implica a Canarias
La situación de tensión en el marco de la geopolítica global tiene multitud de pequeños actores que se especializan en generar incertidumbres relacionadas con la estabilidad de terceros países, y en este sentido se pronuncia Michael Rubin, ex funcionario perteneciente a un poderoso grupo de influencia (Think Tank) neoconservador americano,
«Pedro Sánchez, presidente del gobierno español, debería pasar de las palabras a los hechos en su discurso anticolonial y poner fin a la ocupación de territorios africanos por parte de España», declaró Rubin, que además es exfuncionario del Pentágono, en un artículo publicado por el American Enterprise Institute for Public Policy Research (AEI), un influyente think-tank de corte neoconservador.
Rubin va más allá al sugerir que «Mohammed VI debería revivir el espíritu de la Marcha Verde para culminar la expulsión de los colonos españoles del territorio marroquí».
Rubin incluso propone que los marroquíes «desplieguen excavadoras en la frontera y luego entren pacíficamente en Ceuta y Melilla para izar la bandera marroquí».
¿Debe preocuparse Canarias?
El experto también presenta un argumento jurídico: según el tratado de la OTAN, una acción de este tipo no provocaría automáticamente una respuesta. «El artículo 6 es claro: “A efectos del artículo 5, se considera que un ataque armado contra una o más Partes incluye un ataque armado contra el territorio de cualquiera de las Partes en Europa o América del Norte… o contra las islas bajo la jurisdicción de cualquiera de las Partes en la zona del Atlántico Norte, al norte del trópico de Cáncer.” Ni Ceuta, ni Melilla, ni las Islas Canarias activarían una respuesta de la OTAN, de la misma manera que la OTAN no estaría obligada a reaccionar ante un ataque contra Hawái o Puerto Rico», explica.
En junio de 2022, durante la cumbre de la OTAN en Madrid, España intentó extender explícitamente la protección de la Alianza a Ceuta y Melilla. Esta iniciativa no prosperó, pese a una intensa campaña diplomática española centrada en las «amenazas del sur» que enfrenta la Alianza.
La postura de Michael Rubin se enmarca en un contexto de tensiones entre el gobierno español y el presidente estadounidense Donald Trump, quien amenazó el 3 de marzo con romper relaciones con España, una advertencia que reiteró el 11 de marzo.
