El padre se enfrenta a una pena de entre 10 y 15 años de prisión por un delito de homicidio consumado
Impactantes detalles los que ofrecía el pasado viernes el auto emitido por el Juzgado de Instrucción número tres de Arrecife, en el que confirma el ingreso en prisión del padre del bebé de veinte días, que fallecía en extrañas circunstancias en el municipio de Tinajo.
El escrito narra cómo se sucedieron los hechos ese 12 de abril, cuando el padre conducía su vehículo y el bebé lloraba.
Según las propias confesiones del detenido, ante el llanto reconoció ponerse nervioso y zarandear el maxicosi del pequeño, no negando incluso que pudiera haberle golpeado. El bebé comenzó a ponerse morado y a dejar de respirar.
Pese a ello, en lugar de dirigirse con urgencia en búsqueda de cualquier tipo de asistencia sanitaria, continuó circulando unos diez minutos en el vehículo hasta que paró él mismo y tomando el bebé con fuerza, tal y como reprodujo en el acto de reconstrucción, volvió a agitarlo.
Si bien en este caso reconoce que el cuerpo ya no tenía vida. Incluso la llegada al centro de salud de Tinajo, junto a la madre del bebé, se hizo tarde y fue infructuosa al estar cerrado el centro.
Acudieron a la policía local de Tinajo, donde a través de maniobras de reanimación cardiopulmonar lograron recuperar el pulso del bebé, que fue enviado de urgencia al Hospital Doctor José Molina Orosa, en Arrecife, y de ahí al Materno Infantil de Las Palmas de Gran Canaria, donde falleció el pasado 15 de abril, cuando tenía veintitrés días de edad, siendo la causa del fallecimiento de etiología violenta por traumatismo craneoencefálico.
El padre del bebé podría enfrentarse a un delito de homicidio consumado y podría conllevar una pena de entre diez y quince años de prisión.
